domingo, 11 de septiembre de 2011

The nepali style

Aprovecho de escribir un poco más porque los colegios estaban cerrados hoy  y me tocó venir a la oficina de VIN, en Katmandú. Lo fome es que no puedo hablar con nadie en Chile porque deben estar todos durmiendo, o carreteando.
¡Tengo que organizar un festival de teatro flash! Fecha de muestra de las obras: 23 de septiembre, o sea, en menos de dos semanas ¡una locura!  y participan 5 colegios ¡stress! Lo bueno es que es de creación colectiva y son los mismos niños quienes van a tener que crear sus propias obras. Yo sólo tengo que ir chequeando. Un día camino a chequear dos colegios del distrito y al otro día camino a otros dos colegios en otro sector... y así me la paso caminando más que trabajando ¡Y se mueren los caminos! Para llegar a algunos colegios tienes que cruzar un bosque. Definitivamente los colegios públicos chilenos son de oro comparados a las escuelas nepalesas. Con decirles que tienen 1 letrina por colegio, y no les ponen ni jabón para lavarse las manos.
Hoy ando un poquito triste porque se va mi compañera de pieza Audrey. Ella ha sido increíble con todos y en una semana nos encariñamos mucho  con nuestra “Didi” (Hermana mayor, en nepalés). Al mismo tiempo estoy contenta porque gané una amiga en los Estados Unidos.
Ayer estuve en Katmandú con Audrey, Kristin, Marie y Solfrid y nos dedicamos a comer comida occidental (jaja) y a regatear para comprar cosas (es la ley de Nepal). Thamel es definitivamente entretenido, por más turístico que sea. Mientras Solfrid y Audrey volvían a Jitpur, Kistin, Marie y yo fuimos a conocer el Garden of dreams, un jardín precioso y muy europeo construído en los años 20... cero nepalés. Ahí nos sacamos unas cuantas fotos chistosas, descansamos y después de volver a comer regresamos a la casa de Saila Dai. En la noche, como era la despedida de Audrey toda la familia se reunió, tocaron  tambores y cantaron y bailaron al nepali style (incluídas voluntarias). ¡Tengo que grabar eso para mostrárselos!  La primera vez que los ví cantar y bailar, me dieron ganar de llorar. Ahora estoy tratando de cantar y bailar también (Mi latinamerican style me saca del apuro con el baile, jaja).
Ya, debo volver a  trabajar.
¡Ah, se me olvidaba! ¡Fui asaltada! ¡Si! ¡Por un mono! No es broma, fue terrible y chistoso a la vez. Iba caminando después de comprarme unas galletas en la aldea. Iba feliz con mis galletitas cuando de la nada se me acerca una cosa rara y peluda. Al principio pensé que era un perro muy feo, cuando veo un mono a mis pies y estirándome los brazos, pidiéndome las galletas. Yo no supe como reaccionar, y le gritaba “Shu Shu”, pero no se iba. Para evitar el ataque, le lanzé una galleta y salí casi corriendo. Llegué a la casa tiritando del susto pero con ataque de risa. Así fue como tuve mi primer encuentro con un mono fuera del zoológico. :P
Ahora si me voy.
Un abrazo

Kristin, Audrey, Marie, yo, Solfrid
Natalia.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Jitpurphedi

Escrito el 8 de septiembre (jueves)
Volver a Katmandú, aunque sea un rato, es como volver a la realidad...
Parto mandando un abrazo a todos, y acompañándolos en el dolor de la tragedia que nuestro país ha vivido. Me fui a la aldea (el viernes) con una vaga idea de un avión desaparecido en Juan Fernández, y el domingo en la noche, en medio de la nada, el hijo de la familia con la que estoy viviendo me contó que estaba leyendo el diario, y se acordó de mí porque vio una noticia de Chile- 21 personas muertas. Impacto. Esa fue toda la información que pude obtener ese día. Al día siguiente, en una de las escuelas que observé, vi un diario (totalmente nepalés, ninguna posibilidad de descifrar ni un numerito), y le pedí a los profesores si podrían buscar alguna noticia sobre Chile, y si la había, si me la podían traducir. Así fue como me enteré vagamente y recién ahora estoy enterándome de los detalles. Una pena enorme y a la vez una gran extrañeza al sentirme tan lejos.

Pero pongámonos un poquito más alegres y les cuento que ha sido de mí esta última semana.

Quedamos en que había dejado Katmandú para ir a vivir con mi nueva familia, en una localidad ubicada a 11 kilómetros de la capital nepalesa. Partí ese día con mis tres amigas noruegas, y allá conocí a Audrey y Ryzalyn , ambas de Estados Unidos (Ryzalyn se fue al día siguiente).
¡Se mueren la familia que tengo! ¡Los seres más hospitalarios y acogedores que he conocido! Saila Dai (Tercer hijo, en nepalés) es el dueño de casa y viven ahí su familia (su mujer, dos niñas y su hijo de 18) y la familia de su hermano (su mujer, y una hija), más el hijo de una hermana, de 16. Siempre están recibiendo extranjeros en su casa y son muy alegres. Les encanta cantar, tocar instrumentos y bailar. Tienen 2 perros, un gato negro y 3 búfalos (dos hembras y una cría), pero no me puedo acercar a ellos porque te pueden pegar un cabezazo.
Saila Dai cocina muy rico. Tenemos eso si la misma comida en la mañana y en la noche: Dal Bat, arroz con papas y curry. Algo picante pero bastante rico. Saila Dai también me peinó (papá empieza a practicar) y todos me llenan de pulseritas hindúes, y ticas (Típico punto rojo en la frente de los hindúes). Su casa es grande pero bastante humilde. El baño es un wc que no tiene cadena. Si quieres que se vaya algo, deber tirar un balde de agua adentro. La familia come en el suelo y con la mano, aunque Saila Dai ha comenzado a usar cuchara, le gusta más.
Tengo una pieza para mi sola, un poquito polvorienta y húmeda, pero bastante amplia (más que mi propia pieza, diría yo). Tengo un póster muy chistoso que me acompaña todos los días, y variados bichos.

Sobre el voluntariado, esta semana me ha tocado sólo observar, y hoy sabré exactamente cuál va a ser mi pega. Esta parte va especialmente para mi gente del Colegio Puerto Varas: Valoren lo que tienen. El nivel de pobreza y de falta de recursos en las escuelas es muy grande. Los niños van a clases con unos uniformes destrozados y muy sucios, los profesores y el director comparten una pequeña sala y algunos trabajan con el cuaderno entre las piernas. Las salas de clases no están decoradas y algunas hasta tienen suelo de barro. Son los mismos niños los que deben juntar plata para tener actividades extraprogramáticas. Aún así, la gente y los niños siempre están alegres, son cálidos y acogedores. Y los profesores son tratados "como dioses" (No exagero, lo saqué textual de un cuaderno de las niñas con las que vivo).

A pesar de lo buena que ha sido esta semana, creo que en un tiempo más ya no voy a querer más. La vida aquí es terriblemente lenta y aunque se trabaja 6 días a la semana, se avanza bastante poco. El enojarse (por ejemplo ante la impuntualidad) es tomado como una falta de respeto. Además, el resto de las voluntarias que viven conmigo se van dentro de los próximos días, así que estaré por un par de semanas solita en la casa con la familia, tratando de mejorar mi nepalés. Lo bueno: Se viene el Dasain, la fiesta más importante en Nepal, así que me van a tocar las celebraciones en pleno. Todo el mundo está esperando esa fecha.

Sé que se me está olvidando mucho por contar, pero a lo mejor mañana me acuerdo y cuento más detalles.
Un abrazo enorme

Natalia.
Solfrid, Kristin y Marie

Primer día con la familia, con una de mi nueva "Bahini" (Hermana menor)

Escuela en Jitpurphedi

Shiva, Saila Dai, Aama (mamá)

Peinado hecho por Saila Dai

¡Desayuno! Dal Bat (Lo mismo en la noche)

Campos de arroz en Jitpur

La fiel compañía en mi pieza: el afiche de Salman y Katrina

Desayuno nepalés

Niños en una de las escuelas que visité

PEQUEÑA CABRA!!


jueves, 1 de septiembre de 2011

Día 3:Del encuentro con VIN y las maravillas turísticas del valle de Katmandú.

Queridos amigos míos:
     Las fotos que verán más adelante no forman parte del photoshop ¡Efectivamente estuve ahí! Pero antes, un pequeño resumen del día.

Me levanté a las 6 pensando que eran las 7:00. Recién a las 8:00 me dí cuenta que estaba equivocada. Por suerte no me afectó, ya que hoy por primera vez no desperté atontada por el calor y el cambio de hora (¡Yupi!).
Tomamos desayuno con mis nuevas compañeras (No repito sus nombres porque no tengo idea como se escriben) y nos pasaron a buscar a las 9:30 para ir a la oficina de VIN. Quien nos guió fue Ela, la otra coordinadora que aún yo no conocía. Para llegar, tuvimos que andar por la mismisima ciudad, ahora si con más cemento y basura que nunca ¡Qué ciudad más contaminada!. Nos demoramos 30 minutos caminando hasta que al fin llegamos y conocimos a Bhupendra, el director, con quien me había comunicado por email hasta ahora. Nos explicó en profundidad sobre la organización y sobre nuestro trabajo ahí, pagamos nuestro voluntariado, nos dieron una tarjeta de voluntario y tuvimos una divertida clase de nepalés con Sumadh. También nos dieron almuerzo ¡Que rico estaba! Era picante, pero en su justa medida y acompañado de un rico pan.
En la tarde fuimos con Sumadh a realizar el recorrido turístico que no habíamos hecho ayer. Kia (Recuerden que no tengo idea como se escribe), de Australia, estaba enferma y se quedó en el hotel. Estuvimos mucho rato metidas en tacos espantosos, hasta que al fin llegamos al Boudanath, uno de los más importantes sitios budistas. Las imágenes no son suficientes para describir el impacto de encontrarnos con esos increíbles ojos que lo observan todo. Alrededor, los primeros monjes budistas que me tocó ver.
Nos acercamos a sacarnos fotos junto a la estupa, cuando se puso a llover fuertemente y la gente salió corriendo inmediatamente. Nos refugiamos en... no sé si tiene nombre, pero es un balcón donde están los monjes, precioso. Subimos a sacar fotos y traté de que me sacaran una pero salió muy oscura. Fue en eso cuando un monje se me acercó y me dijo que desde arriba se veía mucho mejor, que ahí me podía sacar la foto. Yo no estaba segura de ir, porque acá tratan de sacarte plata como sea. El monje insitió, y no quise desconfiar de un religioso así es que lo seguí. Cuando subimos, el monje me invitó a entrar en una pieza. Yo ya me estaba preocupando, pero ya estaba ahí así que me saqué los zapatos y entré. Adentro, unas imágenes y velas encendidas, y varios monjes. El monje que me guió me dio unos inciensos y me pidió que lo prendiera con las velas. Luego me llevó frente al más anciano de los mojes y me dijo que me arrodillara. El anciano me preguntó el nombre y luego empezó una oración. me puso un aceite en las manos y una tirita amarilla en el cuello. Fue un momento muy mágico y me sentí en paz. Ver mi tirita amarilla justo a mi medalla de la virgen me hizo pensar que Dios está en todos, y da lo mismo la religión que uno tenga, si en ella está la fe. Yo sentí el Espíritu Santo en ese hombre que me bendecía, y me sentí en paz.
Después nos fuimos y nos llevaron a Patán, a la plaza Durbar, donde esta lleno monumentos hinduístas. Yo pensé que después del Boudanath no me iba a sorprender, pero fue realmente increíble. Mientras estaba ahí, se me rompió la chala, así es que tuve que partir a comprarme zapatos nuevos, muy lindos, por 400 rupias, que son como 3000 pesos chilenos ¡Barato!
Bueno, con tanto cosa quedé, una vez más, destruída. Buenas noches y espero contar más mañana.
La ciudad y yo, desayuno en la azotea del hotel
Primer encuentro con el Buddanath, desde el hotel
Coca-Cola nepalesa

En medio de la basura, aún queda esperanza...

Buddanath

Donde cruzamos a protegernos de la lluvia

La foto oscura antes de subir

El lugar donde me llevó el monje







Patan





miércoles, 31 de agosto de 2011

Día 2: Sobre Thamel, Chile y tormentas eléctricas

Como algunos notaron, estaba totalmente despierta a las 5:00 AM. (Me había quedado dormida a las 7:00 de la tarde del día anterior, destruida con el viaje y el cambio de horario). De todas maneras, eso no es raro para los nepaleses quienes ya empiezan a funcionar desde esa hora. A las 5:30 empezaron una vez más a sonar las bocinas, la gente a salir a las calles, y ya tipo 6 el caos de Katmandú se desbordaba por la ventana.
Bastante tarde para el ritmo de vida de esta ciudad, decidí salir de mi guarida (El hotel) a  las 9:00 AM en busca del refamoso Thamel. Yo juraba que era un templo, pero después me dí cuenta que es el barrio turístico de Katmandú. Un montón de callecitas donde no tienes más posibilidad que perderte. En Nepal las calles no tienen nombres, sólo te ubicas por los barrios, por lo tanto mi juego consistió en buscar señales que me indicaran como volver después(A lo Hansel y Gretel con las miguitas de pan). Calles coloridas y perfumadas a insienso llenas de comerciantes y de cosas preciosas que daban ganas de comprárselas al instante, como ropa, artesanías propias del lugar, y muchas librerías (¡un paraíso!). En las calles, el caos característico de Katmandú: Autos y motos que no siguen ninguna ley de tránsito (hasta el momento no he visto tampoco) y viviendo en el constante riesgo de sufrir un accidente. Tampoco existen veredas, por lo que se imaginarán que es una extraña convivencia y sobrevivencia entre peatones y conductores. Cada ciertos metros te encuentras pequeños templecitos donde la gente hace sonar unas campanitas y enciende velas.
Lamentablemente, mientras me internaba en estas callecitas el encanto se me empezó a pasar.La basura en las calles empezó a ser cada vez mayor y el olor a insienso se empezó a mezclar con un asqueroso e insoportable perfume que llegó a darme arcadas. Hasta huesos enormes me encontré tirados en medio de la calle. Si "Mickey Mouse" se cruzaba ante mí no me hubiera parecido extraño. Ahí fue cuando me dí cuenta que me había alejado de la zona turística. Voy a tener que acostumbrarme a no estar solo en las partes bonitas de la ciudad.
En fin, gracias a la técnica "Hansel" (la de seguir pistas) pude regresar a Thamel, y mientras seguía entretenida entre las calles un sonido me pareció familiar. Dos niñas pasaron caminando ante mi y decidí seguirlas por lo que me parecía familiar. Hasta que después de un par de minutos no pude evitar preguntarle "¿Eres chilena?". Así fue como mi primera amiga en el viaje fue una chilena :P . Ella se iba hoy, así que me dejó de regalo casi todos sus remedios y su amiga argentina me dejó ropa para donar a los niños. Resulta que mi amiga chilena ya había viajado por India, y me va a dar todos los datos para ir para allá después. Definitivamente soy una suertuda.
En la tarde (despúes de tratar de evitar la picante comida nepalesa) me quedé profundamente dormida. Y a las 5:00 llegó Sumadth, la coordinadora, con tres noruegas. Como hoy había una celebración importante, no nos pudo hacer el tour, ya que la llamaban a cada rato de su casa para que se fuera a celebrar. Espero que mañana me saquen de paseo.
Hoy había una celebración de las mujeres (Haritalika Teej), donde no comen en todo el día y se visten preciosísimas. Las mujeres usan saris rojos (como las novias). Las casadas rezan para tener una buena vida conyugal, y las solteras para tener un buen marido.
Terminé el día comiendo con una australiana muy simpática que también va a voluntariar.
Ese fue mi día... lo más probable es que no escriba tan seguido, así que no se acostumbren.

Thamel




Mujeres adornadas para la celebración

Mi hotel


Rickshaw



¡Miren quién está en el diario nepalés!
Estoy agotadísima, asi es que disculpen si hay problemas de redacción.

martes, 30 de agosto de 2011

Capítulo 1: Primeras impresiones (Más le vale que tenga un buen cinturón y una guata firme!!)


Katmandú
Queridos seguidores de mi humilde blog:
   ¡Empezaron mis aventuras! Debo llevar tan solo un par de horas en esta ruidosa y distinta ciudad, pero ya que tengo la escasa oportunidad de tener internet, y ya que, como primer día, he decidido no perderme sola y no tener un accidente en medio de la calle por causa de mi estómago no acostumbrado a la comida de estos lados, me instalo a contarles mis primeras impresiones.
   La primera: después de dos días agotada de volar, el meterte dentro de las nubes y encontarte con unos frondosos y tropicales cerritos con unas lindas casas de color café es como para pensar "He llegado al mundo perdido de Jurassic Park" y en vez del Yeti aparece en medio del Himalayas un Tiranosauro Rex. Es maravillosamente lindo y distinto a lo que estamos acostumbrados.
  Ahora estoy en el hotel, muy sencillo pero con lo necesario. Comida rica pero extra-picante (Ya me dijeron que de seguro me enfermaba). Un calor del terror y hasta el momento gente bastante amigable... Lo que definitivamente es una locura: el tráfico ¡Dios mío que espantoso!Con mi inglés he sobrevivido, pero de repente me mando unas traducciones medias ordinarias y poco entendibles. Ahora, a pesar de que son 20 para las 7 de la tarde, estoy pensando en acostarme. Tengo el horario cambiadísimo, me duele un poco la guata de la comida nepalesa (que no se confunda... distinto, pero rico) Y mañana me pasan a buscar a las 5 de la mañana (¿Quien dijo que era muy temprano levantarse a las 7:00?).
Un abrazo a todos
Primera imagen de los Himlayas ¿Quien los ve?
Primera comida:Momo de pollo (picante!)



lunes, 22 de agosto de 2011

Había una vez, una miss

Con motivo del día de la Solidaridad (23 de agosto) hice este video con cariño para mis alumnos.Ojalá les guste.




¡¡¡Quedan sólo 6 días!!!