Lunes 31 de Octubre de 2011:
Sé que alguien importante está de cumpleaños hoy.... ¿Ana María creo? ¿Feliz cumpleaños? Pido disculpas por mi cabeza de pollo, en ese sentido agradezco a Facebook, es un excelente recordatorio.
Estoy escribiendo hoy desde mi nueva pieza. Desde que anoche hubo gente viendo tele hasta las 4:30 de la mañana (ya expliqué anteriormente que son dos piezas, pero no hay vidrio en la ventana que las conecta), decidí que debía ser una buena amiga y me fui a vivir a la pieza de Alanah, que queda en el primer piso. Definitivamente mi antigua pieza era mejor, en el sentido de que esta es más húmeda y la gente afuera conversa desde temprano, pero prefiero eso al ruido de la tele. Les juro que me ataca. Así que tuve que decir adiós a Salman y Katrina, tomar todas mis cosas (que se me acumulan y acumulan) y abandoné la linda pieza que me acompañó por dos meses para tomar la cama que anteriormente fue de Harry y antes que ella, de mis amigas noruegas.
¡Que increíble cómo haces amigos pero ellos se van y se van! Esta semana es el turno de Kristin. Me muero de la pena porque con ella estábamos pity y poty. Yo la iba a visitar a su casa (También les conté, que vive en la casa de la primera esposa de Shiva, que vive conmigo y con su segunda esposa), y ella venía a la mía. Pasamos este fin de semana juntas a la aventura de buscar un hotel nuevo en Thamel (sólo para tener una segunda referencia), comer rico y copuchar. Ayer estábamos tomando desayuno en un rico restaurant (“The Jesse James”, todos tienen esa clase de nombres), cuando llego una mesa de cuatro hombres, como de la edad de nuestros papás. Kristin, sólo al verlos me dijo que aseguraba que ellos eran de donde se había criado, Oklahoma (Ahora vive en Colorado). Después de un rato sin saber si preguntar o no, Kristin pregunta y resulta que eran de un estado cercano, por lo tanto era como si yo encontrara gente de Chile. Después de conversar un rato y contarles que estábamos voluntariando y que llevábamos más de dos meses en Nepal, ellos tomaron la decisión de que querían pagarnos la cuenta del restaurant. No queríamos aceptar, pero ellos insistieron. Así nos fuimos con la guatita llena y el corazón contento, gracias a nuestros amigos norteamericanos.
Llevo la mitad de mi voluntariado y pareciera que ya se habla de la partida. En la casa me han demostrado estos últimos días varias veces su cariño y sus ganas de que no me vaya. El sábado Shiva me dijo que todos acá decían adiós, pero yo no lo iba a decir porque no me iba a ir. Ayer, estaba conversando con Saila Dai y con su mal inglés me dice: “ You- come back to Chile- People no cry” (Tu- vuelves a Chile- la gente no llora). Pensé que me estaba molestando porque le encanta hacer bromas. Y luego dice: “All home cry” (Todo el hogar llora). Fue muy tierno y me emocionó bastante. Luego me dice “Bring camera- búfalo milk” Invitándome por primera vez a ordeñar a la mamá búfalo (El anterior pegaba cabezazos, y parece que este no). Fui un desastre. Terminé bañando a Saila Dai en leche. Para volver con las frases bonitas, Sita hoy me dijo algo en nepalés que yo no entendí, pero luego Saila Dai me tradujo. Ella quería decirme que yo no me iba y que me tenía que quedar a vivir en la casa. Yo traté de explicarles que si yo me quedaba mi mamá lloraría mucho (como mi inglés no es perfecto, se me hace más fácil comunicarme con ellos, adoptando el inglés de Saila Dai). Ellos tienen la solución: Me tengo que traer a la mamá para acá.
Saila Dai se ha matado de la risa con mi anécdota del fin de semana. Resulta que en Thamel todo el mundo anda como desesperado tratando de venderte tus productos. En la calle siempre hay unos tipos tratando de venderte una pomada que al parecer cura todo y que se llama “Tiger balm”. El asunto es que iba caminando por Thamel cuando me torcí fuertemente el tobillo. En una fracción de segundo aparece de la nada un tipo que en vez de preguntarme cómo estaba o si necesitaba ayuda me grita “¡¡¡Tiger balm!!!” Yo lo quedé mirando con cara de condorito (plop!) y por primera vez fui poco amable y le conteste con un fuerte “¡NO!”. Ahora en la casa cada vez que a alguien le pasa algo la respuesta es “¡¡Tiger balm!!”. Si no les causa risa mi historia les digo: deberían haber estado ahí.
Dos cositas antes de dormirme: 1.- ¡¡¡¡¡Oficialmente me voy al Tibet!!! Parto el 12 de noviembre con un tour que tuve que pagar. Voy a cumplir un sueño. Estoy muy contenta.
2.- Jyotti perdió su guagüita, me da una pena terrible. Hoy en la tarde volvió a su casa del hospital, así que espero poder visitarla mañana.
Eso es todo por hoy. Shuba Ratri.
Miércoles 2 de Noviembre, transmitiendo desde el otro lado del mundo (No es broma, miren un globo terráqueo y ubiquen Nepal y Chile):
Aquí ando tocándome el arito de la nariz cada 5 segundos. Creo que se me ha infectado un poco pero no es tan terrible. Lo espantoso es el dolor cuando, sin darme cuenta me lo paso a llevar. No quiero ni pensar en eso.
Otra vez ando achacada después de una de esas conversaciónes con Saila Dai en las que te dice que su vida no ha sido buena. Le preguntamos si tenía algún sueño, esperando que me dijera algo como viajar, vacaciones, etc. Dijo que tenía dos sueños: Uno era tener un corazón bueno, y el otro era que Deepak pudiera ir al extranjero para estudiar, y tener un buen trabajo para ayudarlo. También le gustaría poder darle plata a su papá, para que se pueda comprar medicina. Pero él cree que sus sueños son sólo eso: sueños sin solución. Nosotras tratamos de animarlo, diciéndole que nunca se deben perder las esperanzas, especialmente con el sueño de Deepak estudiando, pero definitivamente algo tan sencillo es muy difícil de conseguir. El trasplante de corazón vale entre 9 y 10 millones de rupias, que vendrían siendo 70 millones de pesos chilenos (¿Eso es lo que vale un trasplante en Chile?) Que ganas de poder ayudarlo más, pero es un exceso de plata. Por mientras se pone una inyección al mes que le sale 4000 rupias (CL$24.000). Tampoco creo que Deepak pueda estudiar en Chile. Necesitaría hablar español y una buena beca. Así que esa ayuda tendrá que venir de algun voluntario de otro país. Me encantaría hacer algo más.
Lo bueno, o los buenos, son mis papás. Sin que yo pidiera nada se pusieron las pilas para juntar la plata para pagar el colegio de Deepak y creo que lo lograron. Gracias a quienes creyeron en ellos y en mí. Les aseguro que van a hacer a una familia muy feliz. Hoy me moría de ganas de decirle que no se emocionara para hablar, porque tenía la plata del colegio; pero hasta que no la tenga en la mano no voy a hablar al respecto. No quiero matar ilusiones, es demasiado importante para ellos. Hoy me siento más comprometida con Saila Dai y Deepak, porque ahora son mis hermanos (¿Se acuerdan de la ceremonia del viernes pasado?).
Vamos a hablar de cosas más alegres: Yo ando de lo más feliz porque hace un par de días vino de visita un primo de Shyam (Esta casa está siempre llena de visitas), y yo sabía que el tocaba guitarra. Le pregunté si un día de estos podía traerla, me moría de ganas de tocar (Dos meses in tocar guitarra era como si me quitaran un pedacito del alma) y el me dijo que al día siguiente podía hacerlo, es decir ayer. El asunto es que llegó con la guitarra, y estuve tocando como unos 15 minutos. Fueron unos 15 minutos dichosos. Al terminar, le pasé la guitarra y le dije que me había hecho de mi día un día feliz. Para mi sorpresa, él tipo me dijo que la guardara, ¡Así es que tengo una guitarra en la casa! Soy excesivamente feliz con ella. Que increíble cómo una cosa tan sencilla puede hacerme tan feliz.
Ayer y hoy estuve yendo con Shyam y Babita a unas capacitaciones para jóvenes, sobre herramientas para la vida (¿Está bien mi traducción? “Life Skills”). Ayer me tocó hablar de la juventud chilena. Los dejé bien parados chiquillos. Dije, tratando de no adentrarme mucho en los conflictos actuales, que los jóvenes chilenos no esperaban que los cambios, o la ayuda, viniera de afuera, sino que eran ellos mismos los agentes de cambio y gracias a eso hoy estaban logrando muchas cosas. Les mostré la típica foto del tipo con la bandera después del terremoto y les dije que esa imagen nos representaba: Que a pesar de todo lo malo siempre nos íbamos a levantar. Hoy me tocó dar una clase sobre autoestima. Les dije, entre varias cosas, que si creían en ellos mismos podían lograr cualquier cosa, y les di como ejemplo el cómo logré en tan poco tiempo viajar a Nepal, con arduo trabajo extra y con la ayuda de varios de ustedes para pagar el voluntariado. Creo que vi un par de ojitos que creyeron en mí. En esos detalles es cuando siento que mi viaje definitivamente está valiendo la pena, aunque no sea en cosas grandes. Mañana voy a llevar a un grupo de niños a pintar al campo.
Mañana llega una nueva voluntaria. Vamos a ser 4 niñas. Dicen que se ve mayor que yo (En este momento yo soy la mayor). Mañana les cuento.
En este momento tengo la nariz congelada, así es que apenas apague el computador me hundo en mi saco nuevo que me compré para viajar al Tibet (Gracias al maravilloso mundo del regateo). Los días, de un día para otro, se volvieron heladísimos, y tuvimos que cambiar las poleras por los polares y por los chales de lana de Yak (Que por cierto, todavía no he visto un yak, espero hacerlo en mi viaje al Tibet).
Bye bye.
Jueves 3 de septiembre de 2011:
En estos momentos el primer ciclo del Colegio Puerto Varas está terminando una clase y se está preparando para ir a almorzar. Si no hubiera tomado esta loca decisión, estaría con mi delantal rallado en medio del 2° básico B (Como solía hacerlo los jueves a esta hora). En la realidad, estoy en mi cama lista para irme a dormir, en una aldea hindú perdida al otro lado del mundo. Cuando hago esta comparación pienso nuevamente: “Definitivamente estoy loca”, ¡Pero estoy tan feliz de haber hecho esta locura! Me siento sumamente contenta en este lugar. La gente la aldea insiste en que me debo quedar a vivir aquí y casarme con un nepalés...pero definitivamente no lo creo. Tendrían que venderme a un nepalés de primera calidad y con una mentalidad un poquito más occidentalizada (Especialmente en las aldeas, los hombres son rarísimos).
Hoy: cositas breves para contar. Primero cuento que llevé a los niños a pintar. Fueron sólo 4 niños (los que ganaron el concurso en un colegio). Y estoy segura que disfrutaron pintando el paisaje. Sus dibujos estuvieron buenísimos. Por segundo día consecutivo siento que mi trabajo, aunque sea chiquitito, está valiendo la pena. Tal vez la Antonia, Carola y Paty se morirían del espanto con mi clase de arte, pero para un niño que nunca ha tenido clases de arte en su vida, fue bien especial. Por lo mismo les digo a mis ex-alumnos: Valoren su colegio, porque lo tienen es un enorme privilegio.
Hoy fui a visitar a Jyotti. Está bien delicada y triste, claro, pero se puso muy contenta de verme. Me dijo que me echaba de menos y que llevaba esperando hace rato que la fuera a ver (esa es la parte cuando me siento terrible). Lo bueno es que la familia de Shyam se ha preocupado de ella y Shyam también ha sido muy tierno. Ella me dice que soy su esposa, jaja. Me imagino que se siente tan sola que siendo yo su única amiga me quiere como si lo fuera. Me da una pena horrible la pobre. Mañana le voy a comprar algunas cositas y se las voy a llevar.
Hoy llegó la nueva voluntaria. Se llama Nina y es de Suiza. Tiene 26 años y es bien simpática. Sólo se queda un mes. Llegó otra voluntaria más a la casa de Kristin (de Australia) y una tercera (Polaca) que aún no conozco y que vive más lejos. El dato curioso de la tercera es que también se llama Natalia. Acá me dicen que no hay problema con diferenciarnos, porque yo soy “Chini Maya”-
| tratando de ordeñar al búfalo |
| Shyam en la charla con los jóvenes |
| Cuando fuimos a pintar con los niños |
Eso es todo por hoy. Mañana no quiero quedarme a dormir en Thamel, porque quiero ahorrar unas luquitas para el Tibet, pero me voy a arrancar un rato a publicar en el blog, y a despertar a mi familia en medio de la noche chilena.
Tati he gozado con tu blog :) te juro que en teatro te hemos hechado muuuchismo de menos
ResponderEliminarSigue pásandolo bien, y me encanta lo que haces
Anto A
Querida Natalia,hace algunos años cuando comenzó el Colegio Puerto Varas, en una presentación de la Señora Lucha Vial, ella expuso que el CPV tenía como uno de los objetivos convertir a los niños en personas, autónomas, cristianas y elegantes. En este decálogo que tu publicaste donde hablas de los lujos, y del amor a Dios uno podría pensar en algo relacionado con la elegancia y quiero compartir lo que ella dijo sobre el término "elegante" significa " saber elegir" y eso es lo que has logrado en tu vida TE FELICITO ¡¡¡ me siento orgullosa de ti,de Chile y del Colegio Puerto Varas y sobre todo de tu Familia. Gracias Natalia por lo eres me llenas de esperanzas y ternura GRACIAS . Cariños QUELA
ResponderEliminar