8 de Enero de 2012. Palolem, Goa, India.
Mientras me dedico a publicar el reporte sobre Rajastán, trato de ponerme al día escribiendo sobre esta última semana mientras mis amigos (y una montonera de hombres) miran aturdidos un partido de fútbol del Manchester United y el Manchester City.
Como algunos ya se habrán enterado, me encuentro en estos instantes en el mismísimo paraíso. Pero dejemos los detalles de Goa para más tarde y partamos desde el principio.
Después de Udaipur nos fuimos a Mumbai. Yo estaba emocionadísima porque venía tramitando desde los inicios de mi viaje con Bollywood. Para quienes no saben, Mumbai es donde se ubica la industria cinematográfica más grande del mundo (Más que Hollywood). No es difícil darse cuenta. En india TODO gira en torno a las películas de Bollywood y sus actores. Incluso la música actual es más de las películas que de bandas. Y yo quería ser actriz de Bollywood, de todas maneras. Aunque fuera como extra, lo que podía ser probable.
Desperté (Si se le puede llamar despertar, porque nunca se duerme mucho en los buses) con una ciudad enorme, mezcla de lo típico indio (Vacas a mitad de camino, rickshaws y tuktuks, mujeres en sus saris, hombres mirones) y todo lo de cualquier ciudad grande de occidente. Mumbai, la verdad, me dejó deslumbrada, llena de glamour y de edificios preciosos. Además, era la primera vez que estábamos frente al mar.
Nos alojamos en el sector turístico de Mumbai, donde está lleno de tiendas y cafés estilosos. El alojamiento era más caro, así que nos quedamos en un lugar con piezas bastante chicas y con baño compartido, pero bastante aceptable. Esa mañana, cuando llegamos, nos fuimos a caminar por la bahía y estuvimos frente al Gateway of India, que es un gran arco levantado por los ingleses a principios de siglo XX, si no me equivoco (Que alguien me ayude con los datos históricos!!).
El problema se vino esa tarde, cuando después de ir al cine a ver una película Bollywodense, nos fuimos al famoso Leopold´s Café, que es donde dicen que los productores andan buscando extranjeros para trabajar de extras en películas, comerciales y video clips. Al productor no lo encontramos, pero Omar y yo nos encontramos con alguna especie de bacteria asesina, lo que nos mantuvo enfermos por un buen tiempo. Así fue como no pude disfrutar más de la ciudad más grande de India, con mas de 15 millones de habitantes, y me mantuve al día siguiente sufriendo del dolor de estómago. Lo peor de todo es que el recepcionista del hotel donde estábamos nos ofreció para el día siguiente ¡trabajar de extras!, pero ya habíamos comprado los pasajes en tren para la misma noche. De todas maneras, me prometí volver, una vez los hombres se vayan, y con Alanah haremos algún shopping también.
A pesar de que la diaerritis la tenía controlada, el cansancio y los dolores de guata no me permitieron tener un viaje perfecto. De todas maneras, la vista del estado de Goa desde la ventanilla del tren era preciosa. Toda una selva tropical. Como cada vez atiendo menos los detalles históricos que visito, mi información es bien vaga, pero puedo contarles que Goa fue una colonia portuguesa, por lo tanto tienen mucha referencia de esos lados y es primera vez que veo tanto cristianismo en mi viaje (Que me dio mucho gusto). Todas las casas están decoradas con estrellas de papel, por navidad, y he visto muchísimos pesebres como no había visto antes (Estamos hablando de principios de enero).
Además de todo eso, Goa tiene todo lo que un viajero después de mucho viajar espera: Arena blanca, palmeras, agua tibia... en fin todo un paraíso. Desde que nos instalamos no hemos hecho absolutamente nada. Solo dormir, “comer” (O “tratar de...”) y bañarnos en la playa.
Lo último que tengo que contar es que ayer fui a mi primera fiesta en 5 meses (La del año nuevo en Udaipur no cuenta, definitivamente). Lo entretenido es que era ¡¡Con audífonos!! Ha sido la fiesta más chora que me ha tocado estar. Sé que sueno huasa, pero mis amigos estaban igual de entusiasmados. ¿En qué consistía? Super simple: cuando entrabas te pasaban unos audífonos y con un botón cambiabas de canal. Cada canal era un DJ distinto. Habían tres DJs tocando y la gente bailando lo que quisiera escuchar. O sea, tu podías estar bailando con alguien que esté bailando algo distinto que tú. Lo chistoso era cuando te sacabas los audífonos y podías ver a la gente bailando ¡En silencio! Genial ¿No?
Ayer vi la puesta de sol en un Kayak... y me pareció que el mundo era maravilloso (Con frecuencia pienso esto desde que empecé a viajar).
Puede que me quede acá para largo... me agrada esto de descansar en la playita tropical. Por la misma razón, puede que me demore en contarles cosas nuevas.
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